Recuerdo que estabamos impacientes por llegar. Nos preguntabamos cómo sería. Después nos depedimos de nuestras familias.
Nos alojamos en nuestras pequeñas habitaciones, pero con una bonita vista al río. Hicimos nuestro curso de formación, en el que siempre ha habido risas, y también disfrutamos de tiempo libre. Algunos compañeros se bañaron en el río, entre ellos yo. El agua estaba helada.
Por la noche todos estabamos arreglandonos para la cena, todos de gala. Después de comer nos fuimos al bosque, y nos sentamos para contar historias de miedo. Después nos acostamos, bueno, no del todo. A la mañana siguiente hubo toque de campana a las 8:00 horas. Hicimos actividades de formación, comimos y recogimos. Nos fuimos con nostalgia ¡espero volver pronto!
La convivencia fue perfecta, eramos un grupo de amigos unidos por un mismo objetivo: SER ALUMNOS/AS AYUDANTES.
Cada momento que vivimos allí fue especial.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.